Hablar con Dios VI, meditaciones para cada día del año. Fiestas y santos, de enero a junio. El lector se siente ayudado a conversar con Dios de la vida misma: de sus situaciones reales cotidianas, de sus penas y afanes concretos. Por eso Hablar con Dios no es un tratado para especialistas, sino para la gente que encontramos cada día por la vida: para la madre de familia, para el empleado, para el oficinista, para el sacerdote, para el profesor. Los más de dos millones de ejemplares vendidos son un ejemplo de esto. El libro no encorseta la oración; es, mas bien, un manantial de sugerencias abiertas, para cualquier circunstancia vital, pero que apunta a la vez a la concreción, a una aplicación efectiva. La oración diaria se proyecta así sobre la convivencia y los quehaceres normales de todos los días. El libro esta lleno de sugerencias para adelantar en el amor a Dios, en la convivencia diaria, en la mejora del carácter y en la perfección del trabajo habitual.
*In Conversation with God* VI: meditations for every day of the year—Feasts and Saints, from January to June. Readers find help in conversing with God about life itself: their real, everyday situations and their specific sorrows and cares. Thus, *In Conversation with God* is not a treatise for specialists, but rather for the people we encounter in daily life—mothers, employees, office workers, priests, and teachers. The fact that over two million copies have been sold bears this out. The book does not impose a rigid structure on prayer; instead, it offers a wealth of open-ended suggestions suited to any life circumstance, while simultaneously aiming for concrete, practical application. In this way, daily prayer extends into our relationships with others and our ordinary daily tasks. The book is filled with suggestions for growing in the love of God, improving daily interactions and one's character, and striving for excellence in one's regular work.