Fiestas y santos, de julio a diciembre. El lector se siente ayudado a conversar con Dios de la vida misma: de sus situaciones reales cotidianas, de sus penas y afanes concretos. Por eso "Hablar con Dios" no es un tratado para especialistas, sino para la gente que encontramos cada día por la vida: para la madre de familia, para el empleado, para el oficinista, para el sacerdote, para el profesor. Los más de dos millones de ejemplares vendidos son un ejemplo de esto.
El libro no encorseta la oración; es, mas bien, un manantial de sugerencias abiertas, para cualquier circunstancia vital, pero que apunta a la vez a la concreción, a una aplicación efectiva. La oración diaria se proyecta así sobre la convivencia y los quehaceres normales de todos los días. El libro esta lleno de sugerencias para adelantar en el amor a Dios, en la convivencia diaria, en la mejora del carácter y en la perfección del trabajo habitual.
Feasts and saints, from July to December. The reader is helped to converse with God about life itself—about real, everyday situations and specific sorrows and cares. That is why *In Conversation with God* is not a treatise for specialists, but rather for the people we meet in daily life: mothers, employees, office workers, priests, and teachers. The more than two million copies sold bear witness to this.
The book does not impose a rigid structure on prayer; instead, it offers a wealth of open-ended suggestions suited to any life circumstance, while simultaneously aiming for concreteness and practical application. In this way, daily prayer extends into our relationships with others and our ordinary daily tasks. The book is filled with suggestions for growing in the love of God, improving daily interactions, refining one’s character, and perfecting one’s habitual work.